jueves, 17 de enero de 2013

LA CIA PREPARA CRISIS EN VENEZUELA


Telesur, el canal latinoamericano de noticias creado con el respaldo de Hugo Chávez, reportó en vivo y en directo desde las calles de la capital de Venezuela. Cientos de miles de partidarios del líder bolivariano, quien está bajo tratamiento en Cuba, se reunieron alrededor del palacio presidencial de Miraflores para expresar su apoyo a Chávez. La persistente lucha del presidente contra su enfermedad, sin exageración, se ha convertido en el centro de la atención para muchos.

Una marcha en Caracas convocó a representantes de países latinoamericanos y de la región del Caribe, incluyendo a los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega, de Bolivia, Evo Morales, y Uruguay, José Mujica. Los discursos estuvieron llenos de optimismo de que Chávez superará su enfermedad y regresará al país para continuar luchando por el socialismo, la integración de los países de Latinoamérica y la construcción de un orden mundial nuevo, sin espacio para dictaduras imperiales que utilicen la fuerza para neutralizar a gobiernos indeseables y se apoderen de sus recursos petrolíferos.

Las fuerzas hostiles en Venezuela están aprovechando la oportunidad para intensificar actividades subversivas tendientes a derrocar al gobierno bolivariano. El complot, coordinado desde los cuarteles de la CIA, es implementado a través de muchos canales y pretende desestabilizar a Venezuela, incitando conflictos internos entre los líderes de la nación y alimentando sentimientos de pánico sobre la supuesta inminencia de una crisis alimentaria y financiera.

Efectivamente, el número de mensajes sobre el tema alimentario ha aumentado dramáticamente, pero por una razón distinta: en varios lugares, la policía y partidarios del gobierno continúan encontrando cientos de toneladas de maíz, azúcar, aceite vegetal y carnes. Los empresarios comenzaron a ocultar alimentos y los medios de oposición empezaron a difundir la “opinión de expertos” de que, en la ausencia de Chávez, el gobierno sería incapaz de proveer a la población con suficientes suministros de bienes esenciales. Tales comentarios provocaron un pánico en la compra de alimentos, y bastante lucro.

El vicepresidente Nicolás Maduro, hablando en una marcha en Caracas, advirtió a los venezolanos que los enemigos de la revolución están planeando una serie de “blancos de asesinatos” para provocar disturbios en las calles de pueblos y ciudades, para probar la fortaleza de los líderes bolivarianos. En varias partes del país se han encontrado depósitos de armas y munición contrabandeada, implicando la participación de Langley en la crisis de Venezuela. Solamente en el estado de Zulia, el cual bordea Colombia, miembros de la Guardia Nacional interceptaron un cargamento de 30 mil rondas de munición de varios calibres.

En septiembre de 2012, el ex embajador de Estados Unidos para Venezuela, Patrick Duddy, recomendó al gobierno estadounidense que interviniera en los asuntos internos del país para ayudar al proceso de “transición a la democracia”. Las recomendaciones de Duddy fueron cronometradas junto a las elecciones presidenciales en Venezuela, esperando que Chávez fuese vencido. Eso no ocurrió, pero el plan para “un rol cabecilla de Estados Unidos en el proceso futuro de la democratización ordenada y pacífica de Venezuela” aún se mantiene. Ahora Washington está enfocado en la posibilidad de una conclusión dramática de la enfermedad de Chávez. Si alguien duda sobre aquello, refrescarán su memoria encontrando un video de Youtube que muestra la triunfante reacción de la Secretaria de Estado Hillary Clinton durante la noticia sobre la masacre del líder libio Muammar Gaddafi. Para los líderes estadounidenses, las políticas de Gaddafi y Chávez van de la mano.

El periodista Jose Sant Roz, autor del libro que expone a “la CIA en Venezuela”, advierte que los servicios de inteligencia de Estados Unidos preparan una crisis en el país. La cantidad de corresponsales estadounidense en Venezuela se ha expandido dramáticamente y, según Sant Roz, muchos de ellos se especializan trabajando en “sitios calientes”. Paramilitares colombianos continúan penetrando en el país, apoyados por vínculos operacionales con la CIA y la inteligencia militar estadounidense en Colombia. Estos especialistas en derramamiento de sangre protegen a narcotraficantes usando territorio venezolano para el tránsito de cocaína hacia el Caribe y Brasil. En el pasado, rebeldes colombianos estuvieron involucrados en ataques provocativos contra embajadas extranjeras en Caracas, quemando iglesias y oficinas de prensa, lastimando a activistas de la oposición y a partidarios de Chávez. Ha existido un incremento en crímenes que involucran armas de fuego. Las agencias de la policía atribuyen esto a un incremento en la actividad de la CIA. Disparos pueden ser escuchados tanto en áreas ricas como pobres. La oposición está tratando de aprovecharse de la entendible frustración de los ciudadanos para promover la idea de que los bolivarianos son incapaces de establecer el orden, por lo cual deben abandonar el poder.

La embajada de Estados Unidos en Caracas está preparándose claramente para una situación de emergencia, almacenando alimento, agua, combustible y suministros médicos. Fuerzas de marines que custodian instalaciones estadounidenses en el país han aumentado, y un sistema modernizado de videovigilancia ha sido instalado varios sitios de importancia. La razón es que no sólo el Departamento de Estado, sino la CIA y el Pentágono han tomado en cuenta la lección dejada por el ataque terrorista contra el consulado estadounidense en Bengasi, donde el embajador y miembros de la CIA fueron asesinados. Esfuerzos para asegurar el funcionamiento autónomo a largo plazo de la embajada indican la validez de las advertencias de Sant Roz sobre la política desestabilizadora de Estados Unidos en Venezuela. Respecto a aquello, el periodista pidió el aumento de medidas de seguridad para Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Elias Juaua, Jorge Rodriguez y otros activistas bolivarianos. Un intento de asesinato a alguno de ellos puede ser interpretado por los medios anti-gobierno como el inicio de una guerra civil en la plana del liderazgo bolivariano tras “el legado de Chávez”.

En la marcha del palacio presidencial, el vicepresidente Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, dirigiéndose a sus partidarios, llamó a la unidad y solidaridad en la lucha conjunta por el futuro del desarrollo y profundización de reformas socialistas. “No tenemos ambición personal, deseo de tomar el poder o alejar a rivales inexistentes. El líder de la revolución es y será Hugo Chávez, y todos seguimos siendo miembros de su equipo”. Esto, en esencia, es lo que dijo francamente Maduro. Los comandantes de las fuerzas armadas bolivarianas lanzaron declaraciones sobre la necesidad de preservar el orden constitucional. Las pirotecnias aéreas exhibidas por un piloto venezolano en un SU-30 durante la marcha se convirtieron en una especia de símbolo de unidad entre el ejército y el pueblo.

El conocido analista político venezolano Luis Vicente Leon está analizando la situación del liderazgo bolivariano, diciendo que el vicepresidente tiene mucho trabajo que hacer para consolidar su posición sobre la plataforma chavista. Es políticamente heterogéneo y auto-contradictorio. Maduro tendrá un largo y difícil camino hacia el liderazgo nacional. Sin embargo, es percibido por la gente como el sucesor natural elegido por Chávez. Maduro ha denunciado repetidamente los crímenes de Estados Unidos en el escenario internacional. Como Chávez, es políticamente capaz. Por cosas de principio, defenderá los intereses nacionales hasta el final.

Como resultado existe una ola de propaganda bombardeada por medios pro-estadounidenses para crear una “alternativa” a Maduro, representada por Diosdado Cabello. El patriotismo de Cabello está en duda. Cuando en abril de 2002 se escondía de ser perseguido, Cabello sabía que los conspiradores lo cazaban por órdenes de la CIA. Trataron de neutralizarlo como vicepresidente y representante legítimo del gobierno bolivariano. Pero ahora los conspiradores están tratando de olvidarse de esto. Los rumores ya hablan sobre una lucha entre las diferentes facciones del campo chavista. Éstos son publicados en medios impresos y electrónicos y difundidos en las redes sociales. No podemos subestimar el potencial destructivo de estos ataques sistemáticos. Ernesto Villegas, ministro de Comunicaciones e Información de Venezuela, advirtió particularmente que fuerzas hostiles están usando una cuenta falsa en Twitter, haciéndose pasar por miembros de la familia de Chávez, el vicepresidente Maduro y otros líderes bolivarianos.

Ante la situación que se desenvuelve en Venezuela, una serie de comentarios han surgido desde el Departamento de Información del Ministro de Exteriores de Rusia: “Ahora es extremadamente importante prevenir la desestabilización de Venezuela. En eso han estado enfocados los esfuerzos de todas las fuerzas políticas dentro del país y en el extranjero. Los motivamos a tener un acercamiento balanceado y responsable… Con un sentido de nuestra solidaridad; deseamos sinceramente al Presidente Hugo Chávez una expedita y completa recuperación. Creemos firmemente que la inherente fortaleza del líder venezolano y su vital energía lo ayudará a superar sus pruebas y regresar a las filas”. Las últimas palabras replican los comentarios que el presidente Vladimir Putin escribió a Hugo Chávez en su mensaje de Navidad y Año Nuevo. El líder ruso expresó confianza en que bajo la presidencia de Chávez, la República Bolivariana de Venezuela continuará adelante.

De importancia significativa en los comentarios del Ministerio de Exteriores de Rusia son los llamados a una estricta adherencia a la Constitución y a la no-intervención en asuntos internos desde fuera de la república. Pero Washington parece decidido a conducir una operación: Leopoldo López y su partido derechista de la “Voluntad Popular, financiado con fondos de la CIA. El pretexto formal para las protestas de la organización es el descontento por la decisión de la Corte Suprema de Venezuela de posponer la inauguración de Chávez por su enfermedad. “Esta es una violación del orden constitucional, sin razón alguna”, dijo López, quien ha demostrado repetidamente su naturaleza “apegada a la ley” en violentas acciones contra el gobierno en 2002 y 2003.

“No podemos sentarnos en casa y no hacer nada”, dijo López. “Ocuparemos cada cuadra de la capital para expresar pacíficamente nuestra protesta”. Reportes sobre los verdaderos planes del partido de la “Voluntad Popular” se están volviendo cada vez más alarmantes. El futuro cercano demostrará qué clase de desafíos han sido impuestos a López por la CIA.

Por Nil Nikandrov
Verdadahora.cl

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